El arranque de una vida saludable
Hace poco más de un mes decidí hacer un alto en mi vida porque me di cuenta de varias cosas. Cuando me miraba en el espejo, no me gustaba lo que veía. Perdí la cuenta de cuándo empecé a comprar ropa holgada por no sentirme incómoda. El término "gordibuena" se había convertido en algo positivo. Mi piel y mi cabello no se sentían como deberían sentirse. Algo no andaba bien
Estar cerca de los 30's me hizo voltear un poco al pasado y aceptar que había aumentado más de 10 kg desde que salí de la universidad, pero peor aún, que había descuidado por completo mi salud.
Si bien ya había intentado en otros momentos ir con un especialista, noté que había dos elementos clave que no tenía antes: decisión y empatía.
Estar 100% decidido es fundamental porque hay que dedicarle tiempo y dejar de buscar pretextos. Durante el último año, la cantidad de viajes de negocio se fue al cielo y esto se convirtió en mi pretexto favorito para justificar que no tenía tiempo de preparar algo en casa ni para ni para buscar opciones estando en otra ciudad. Y es aquí donde entra el segundo punto: empatía.
Alanna (mi nutrióloga) y yo estudiamos juntas la preparatoria. Eso quiere decir que ella me conoció con esos 10 kg menos y estoy segura de que entendió e hizo propia la frustración que estaba viviendo cuando la contacté. Al ser un proceso en línea, leyó todas y cada una de mis preocupaciones y fue así como empezamos este camino que día a día disfruto.
Hoy puedo decir que hice cambios que son muy importantes:
Estar cerca de los 30's me hizo voltear un poco al pasado y aceptar que había aumentado más de 10 kg desde que salí de la universidad, pero peor aún, que había descuidado por completo mi salud.
Si bien ya había intentado en otros momentos ir con un especialista, noté que había dos elementos clave que no tenía antes: decisión y empatía.
Estar 100% decidido es fundamental porque hay que dedicarle tiempo y dejar de buscar pretextos. Durante el último año, la cantidad de viajes de negocio se fue al cielo y esto se convirtió en mi pretexto favorito para justificar que no tenía tiempo de preparar algo en casa ni para ni para buscar opciones estando en otra ciudad. Y es aquí donde entra el segundo punto: empatía.
Alanna (mi nutrióloga) y yo estudiamos juntas la preparatoria. Eso quiere decir que ella me conoció con esos 10 kg menos y estoy segura de que entendió e hizo propia la frustración que estaba viviendo cuando la contacté. Al ser un proceso en línea, leyó todas y cada una de mis preocupaciones y fue así como empezamos este camino que día a día disfruto.
Hoy puedo decir que hice cambios que son muy importantes:
- En el trabajo siempre me han dicho que lo que no se mide, no se puede mejorar. Así que después de muchas lágrimas, decidí que era momento de encontrarme con mi vieja amiga: la báscula. La tengo en el vestidor y la uso exclusivamente para llevar un monitoreo semana a semana con Alanna; no para torturarme ni para seguir lamentando mis kilos de más.
- Siempre llevo conmigo una botella con agua, sin importar si voy a una carne asada o a una reunión familiar o al trabajo.
- Como llevo poco tiempo en esto, tengo que dedicarle el tiempo necesario a las compras. Esto me permite leer la tabla nutrimental, entender el producto y en caso de tener dudas, escribirle a Alanna para sus recomendaciones. Aunque también he de decir que ahora compro más cosas en el mercado que en el súper porque son más económicas y menos procesadas.
- Mi ritmo de vida social era un factor detonante para malos hábitos. No me concebía saliendo a comer sin pedir postre, o tomar una cerveza sin comer frituras. Así que decidí elegir mis batallas, pensando qué era lo que a la larga, no podría dejar definitivamente. Decidí que los postres y las frituras serían algo ocasional y con medida.
- Diariamente dedico aproximadamente media hora a leer y ver videos sobre vida saludable, verificando las fuentes pero hay tantas opiniones que, desde mi propia experiencia, te saturan y te ponen más ansioso. Siempre es mejor acudir a un especialista.
Después de las fiestas navideñas les contaré qué tal voy. Por lo pronto estoy más motivada y feliz que nunca. Y si deciden arrancar en este camino, ¡bienvenidos al club!

Comentarios
Publicar un comentario